"Cultura es un segmento finito del infinito sentido del proceso del mundo, un segmento en el que los seres humanos conceden sentido y significado." Max Weber
No les dejemos nada a los juristas..
Habiendo mencionado anteriormente la propuesta de teor铆a pura del derecho de Kelsen, es necesario decir, no se puede permitir tal cosa. La mecanizaci贸n de las personas conduce a un esquema auto-perfectible del que resulta muy dif铆cil de salir, y esto lo pudo vislumbrar muy bien Hannah Arendt cuando opina acerca de la conformaci贸n de la unidad y sentido del patriotismo estadounidences, los cuales est谩n basados en la mera lealtad a la constituci贸n. El gran problema de subordinar todo intento de unidad a la constituci贸n la vuelve una especie de deidad incuestionable, en la cual la ley con todo su peso ejerce un poder absoluto, bajo la consigna que he mencionado "Deus ex machina", los hombres dejan de gobernarse entre ellos para ser quienes son gobernados por la sacra-ley. Lo cual hace imposible discutir lo 煤nico que mantiene la "unidad" y el "patriotismo", esto es, la carencia de una cultura aglutinante provoca la necesidad de una mecanizaci贸n que supla los tejidos sociales construidos por una historia perfectamente vislumbrada y una cultura debidamente transmitida y heredada, pero al ser la ley lo 煤nico que une, cuestionarla significar铆a una fragilidad social que ponga en peligro la convivencia misma, quen sea que se atribuya la tarea de revertir esto, tiene mucho que hacer y pensar. Al carecer de una cultura constituyente en un sentido simb贸lico e hist贸rico fuerte, cobra vida el derecho arbitrario que gobierne seg煤n principios l贸gicos y formales, pero que no logra aglutinar de manera eficiente el conjunto de irracionalidades, motivaciones y v铆nculos que constituyen una cultura, sino que la necesidad del derecho arbitrario radica en la falta de una tradici贸n cultural marcada, lo cual conlleva por su propia ra铆z a un problema posterior, que es el mencionado por Hannah Arendt, respecto del problema estadounidence, donde es muy dif铆cil definir una cultura tradicional, pero es simple definir qu茅 es lo que no se supone se debe hacer y en funci贸n de aquello, pensar lo que se podr铆a hacer, lo dem谩s es "globalizaci贸n", y de ello estamos bastante hartos, sobre todo de que sea lo que defina una conducta social. Por ello, no se debe negar el fen贸meno, sino sobrellevarlo de la mejor manera, se adapta y se mejora, o se perece en el intento por negar la realidad, ante la duda, consultar con casos recientes e incluso actuales.
La importancia de lo fundacional
Dentro de los enfoques hist贸ricos debemos reconocer en particular el enfoque cr铆tico de la historia, el cual se vuelve necesario luego de agotar y redundar sobre el vicio anticuario de acumular (historicismo en su sentido improductivo) y mantenerse en una inercia enferma reivindicando un tipo monumental de haza帽as pasadas como lo 煤nico posible (la famosa nostalgia reactiva), se vuelve entonces conveniente la aplicaci贸n del enfoque cr铆tico, que permita la revisi贸n hist贸rica para fines pr谩cticos en cuanto al desahogo de un pueblo respecto a lo que recuerda, esto es, lograr una peque帽a dosis de olvido necesario para poder establecer un nuevo rumbo a seguir sin sentirse agobiado por todo el pasado que carga sobre s铆. En esto se vuelve muy emblem谩tica la epopeya de Mois茅s respecto a guiar a su pueblo hacia la creaci贸n de un asentamiento territorial y un gobierno pol铆tico, pero el cual estar铆a incompleto de no ser por la creaci贸n de las piedras de leyes, o tablas. Las cuales conten铆an la proclama legal que su pueblo seguir铆a como una forma de establecer una continuidad m谩s all谩 del ascenso y ca铆da de los diferentes l铆deres, es decir, mantener una instituci贸n vigente, pero dicha instituci贸n no pretende como en el caso de Kelsen una teor铆a pura racional, sino una instituci贸n basada en lo subjetivo y motivacional que constituye a un pueblo en su totalidad, que en todo caso est茅 cimentado en una estructura legal, tarea que Max Weber se ha encomendado una vez dejada su profesi贸n de jurista y adentr谩ndose en el terreno de las Ciencias Sociales, descubri贸 algunos componentes que luego lo acercar铆an al comprensivismo sociol贸gico. La importancia de la conformaci贸n cultural, radica en la comprensi贸n e interpretaci贸n de los fen贸menos culturales y la forma de canalizarlos hacia la creaci贸n de una instituci贸n que sea un vivo reflejo de ese expresar, de ser olvidados estos aspectos fundamentales, se comete el error de pensar que todos actuar谩n de la misma manera ante un conjunto de leyes positivas, y lo cierto es que cada pueblo tiene lo suyo.
Los pa铆ses no son neutros
Plantear una universalidad de principios legales, m谩s all谩 de la preocupaci贸n jur铆dica, es obviar los aspectos culturales y subjetivos que interpelan a los pueblos en su conformaci贸n y en su quehacer diario, de manera que podemos estar planteando principios jur铆dicos y legales perfectamente racionales, pero que por incomprensi贸n terminan por no adaptarse a una determinada cultura, como ha pasado en Ir谩n en el intento fallido que hubo por "occidentalizarla" mediante un r茅gimen legal-racional, con resultados opuestos a los que se esperaban, result贸 en una restauraci贸n de una rep煤blica de car谩cter religiosa, cuando lo que se hab铆a intentado era laicizar la pol铆tica. Lo que no se comprendi贸 fue que eso ha sido posible en Occidente debido a que el proceso de asentamiento de religiones en territorios ha dado lugar a conflictos internos entre naciones e intra-naciones, cosa que no ocurri贸 a煤n en Oriente, debido a su desarrollo desigual respecto a este lado del mundo, ellos reci茅n ahora est谩n empezando a vivir estas contradicciones, pensar que Occidente es el mundo ha sido el error de los universalistas, ya que en lugar de buscar un principio comprendi茅ndolo como una idea de interpretaci贸n en su propio entorno, plantearon que la comprensi贸n occidental era la 煤nica posible, los hechos demostraron lo contrario. Ahora bien, ¿qu茅 es lo que nos falta por realizar dentro de los problemas que afrontamos al d铆a de hoy? ¿Tenemos el mismo problema que dicho pa铆s del norte? Afortunadamente no, y esto es lo interesante, cuando se plantea la idea de que Estados Unidos vive mejor -como si fuera posible medir tal cosa- por el hecho de ser m谩s organizados que nosotros, m谩s respetuosos de la ley y menos indulgentes. Para empezar, viven de forma m谩s eficiente, lo cual no significa que vivan mejor, puesto que representan un modo de vivir diferente, cuyos par谩metros para medir lo que es "vida mejor o peor" no se corresponden con los nuestros, de los cuales estamos atravesados inexorablemente. Ahora bien, si bien no se puede determinar una "vida mejor" en t茅rminos subjetivos, se puede determinar un problema en t茅rminos objetivos que responden al estudio objetivo de las subjetividades, lo cual requiere trazar un metalenguaje que nos permita estudiar esto, he ah铆 la cuesti贸n. Decir que somos "peores" por no tener la misma costumbre de respeto a raja-tabla de la ley no constituye argumento v谩lido en absoluto, por el contrario incluso, existe una serie de problemas -que expliqu茅 m谩s arriba- que refieren al problema de que el 煤nico factor de unidad reside en la ley y no en una cultura fuerte. Si bien podr铆amos decir que tenemos lo que ellos no, nuestro problema en todo caso reside en la falta de una institucionalizaci贸n de la cultura, ya que si bien ellos tienen lo que nosotros no, nuestra tarea ser铆a de a帽adir un mero pelda帽o m谩s al proceso de conformaci贸n de nuestra identidad, lo cual agregar铆a un ordenamiento necesario y del cual carecemos, en el cual se incluir铆a la conformaci贸n de objetivos claros a futuro, que no es m谩s que subordinar la pol铆tica a la cultura. La cuesti贸n ser铆a, ¿existe alguien que ha tenido tales ambiciones en estos 煤ltimos 40 a帽os? Eso ya parece estar contestado entonces, y la respuesta de c贸mo lograrlo, radica 40 a帽os antes de que se produjera la ra铆z de este problema.
Lucas Cianfagna.-


