martes, 3 de marzo de 2020

⚜️ Derecha como concepto de lo político


"El fundamento de todo Estado verdadero es la trascendencia de su principio, es decir del principio de la soberanía, de la autoridad y de la legitimidad." Julius Evola


El hecho de que hablar de una definición de derecha a muchos les resulte chocante, tiene que ver con un clima de época y una cierta hegemonía cultural -para no perder la buena costumbre de nombrarlo al amigo Gramsci- que es esencialmente de izquierda. Lo cierto es que muchas veces se habla desde categorías de izquierda fuertemente instaladas, pero alegando que esto no es así, principalmente porque se desconoce el origen filosófico, y se confunde una definición filosófica profunda de una idea, con una simple ideología atada a un determinismo económico. Si hablamos de ideas de izquierda o derecha, empecemos definiendo qué es cada cosa, pero en todo caso primero estemos seguros que hablamos de política y no de economía....ahhh, pero es ahí precisamente donde queda en claro quién es quién, entonces empecemos por ahí.

Las ideas de izquierda y derecha tienen un origen pre-revolucionario, esto es, antes de lo que se conoce como "Revolución francesa", pero a partir de ésta, esas categorías cambiaron por tener un tamiz distinto. Antes derecha e izquierda tenían que ver con el acercamiento o alejamiento de la noción de Estado, orden y soberanía en un sentido de autoridad, jerarquía e imperio de legalidad (respectivamente, quienes más se acercaban eran de derecha y por tanto quienes se alejaban, de izquierda). Por lo tanto el concepto eminentemente político en función de una idea (ascendente), bien diferenciado y en equilibrada tensión con el mundo de la "sociedad" y la "economía" lo daba la derecha, mientras que la regresión del concepto de lo político en sentido estricto y autónomo para que éste se subordine al mundo de la  economía, es eminentemente de izquierda.

Siguiendo el razonamiento podemos decir que lo que hizo la "Revolución francesa" fue más que un cambio de régimen, también fue una resignificación de conceptos. El mismo concepto de "revolución" que existía previamente se trataba de un "restaurar" o de un "volver al punto de avance" (la raíz latina "re-volvere"), lejos está de un cambio abrupto y de reversión de un orden, todo lo contrario. A partir de este evento histórico, lo político pasa a estar subordinado a lo económico, "el demonismo de la economía", alrededor de lo cual gira toda definición, ya que una ideología moderna sería definida por el modelo económico que sustenta, o por la determinación de un factor económico, histórico o cultural y no por el postulado filosófico de la idea política en sentido autónomo y libre de las manos de la economía o la materia.

En conclusión, hay una noción distinta de jerarquía, o mejor dicho, una anti-jerarquía. Por este tipo de cosas, es común que nociones que son en origen y en realidad de izquierda, se consideren de derecha, más aún desde la difusión cultural y la profundidad con la cual se aceptó esta estructura de ideas, cada vez más al día de hoy. Tanto es así que con el tiempo se fue haciendo cada vez más difícil defender una postura de derecha, y para colmo, malentendiendo lo que esto significa.

Al menos debemos reconocerle a la izquierda que no ha perdido el ejercicio intelectual, ni tampoco los debates internos. Cosa que la derecha prefirió resignar y dar un paso al costado, permitiendo que sea la misma izquierda la que defina en lugar de buscar una definición propia. Lo peor del asunto es que se ha aceptado incluso, el sofisma de que la izquierda culpe a la derecha por cosas que la izquierda misma ha ocasionado, o más absurdo aún, que en un debate europeo, se vea una izquierda socialdemócrata o progresista pretendiendo advertir sobre intensiones horribles de la derecha, más allá de lo que los programas políticos de los partidos de derecha digan, mientras ellos han demostrado fácticamente haber fracasado en sus gobiernos, ya sea por la demagogia o por su alejamiento de la realidad, ¡y se lo permiten!

Una noción de derecha definida en su acepción original sería un realismo de la idea, una definición contundente y autónoma de todo lo que sea económico, porque los medios económicos son variables en función de la idea-fuerza que se tiene, habiendo aceptado la realidad, para pretender transformarla. Una derecha auténtica significaría un concepto de lo político que ordene el mundo de lo social, de lo económico, de lo simplemente "naturalista", porque lo eminentemente político es lo que permite trazar un objetivo, proponerse un destino y moverse en función de él. La derecha bien definida sería el origen del concepto de lo político, porque nada se puede definir si no es de forma autónoma, y para que la política sea autónoma del determinismo material, precisa un ordenamiento de ideas. 

Por lo tanto, el concepto de Estado quedaría fuera de lo que suele ser un mero ente administrativo y cobrador de impuestos, se trata de una idea trascendente que sintetiza la unidad de un pueblo y forma lo que sería el concepto de una "nación". La nación existe sólo a partir del Estado, porque la nación sería un pueblo que sobrevive a través del tiempo a partir de un objetivo trascendente.

¿Seguís llamando de derecha a alguien que se define políticamente según criterios económicos? Te tengo noticias, ese alguien es de izquierda también, porque desprecia el Estado, la noción de orden político y de legalidad más allá del mundo de la economía. ¿No estás familiarizado con estas formas de conceptualizar? Estarías conociendo por primera vez la derecha, mucho gusto.

Lucas Cianfagna.-