"Veo muchos soldados, ¡muchos guerreros es lo que quisiera yo ver! Uniforme se llama lo que ellos visten, ¡y que no sea la uniformidad lo que con ello ocultan!" As铆 habl贸 Zaratustra
La agon铆a de un modelo nocivo
Desde el avance del modelo liberal all谩 por fines del siglo XVII hasta nuestros tiempos, donde dicho modelo sobrevivi贸 dos guerras mundiales, una guerra fr铆a y contin煤a en gran medida pretendiendo ser la 煤nica opci贸n viable. ¿C贸mo ocurri贸 esto? Muy simple, a partir de la introducci贸n del desarrollo t茅cnico, cient铆fico e industrial es que le permiti贸 al modelo liberal asegurarse un porvenir m谩s que duradero, a pesar de que esa misma doctrina permiti贸 el florecimiento de las formas que luego vendr铆an a confrontarlo (socialismo, comunismo, fascismo, nacionalismo, sindicalismo, etc), este se pudo imponer a pesar de 茅stas mediante mecanismos quiz谩s no doctrinales, pero s铆 que le permitieron una hegemon铆a mundial a fin de cuentas. Ahora bien, convendr铆a tambi茅n detectar ciertas falencias que no son meras cuestiones estructurales -a pesar de que efectivamente lo sean-, sino que incluso demuestran un agotamiento c铆clico que bien puede ser entendido a partir de plantear un problema de esta 茅poca. Como bien nos ense帽贸 Foucault, como un posible nuevo objeto de estudio, los problemas de cada 茅poca var铆an, y es importante entender, que no s贸lo cada 茅poca tiene un problema distinto, o bien podr铆a no tenerlo, pero aunque en dos 茅pocas diferentes se d茅 un mismo problema, 茅ste claramente tendr铆a una forma y caracter铆sticas diferentes, por tanto, un repaso hist贸rico ser铆a 煤til, no como una mera recolecci贸n de datos -al viejo modo anticuarista-, sino tambi茅n como una forma de comprender cuando un problema lleva consigo un arrastre de siglos, d贸nde se origin贸 y c贸mo fue dando forma hasta la actualidad, por supuesto que la historia importa y sirve, como dije, a modo de mostrar un desarrollo del modelo mismo, sin embargo, la historia por s铆 sola no basta, ya que tambi茅n para hacer un an谩lisis de ra铆z, es menester tener no s贸lo un objeto de estudio, sino tambi茅n un marcado esquema metodol贸gico.
M谩s all谩 del enfoque ideol贸gico
El modelo liberal subsisti贸 por diversas razones que responden a su concepci贸n ideol贸gica y filos贸fica, ahora bien, en la pr谩ctica se requiere mucho m谩s que eso. Por ejemplo, hay un pasaje importante que sucedi贸 entre el modelo absolutista de Estado moderno y luego, el modelo liberal-burgu茅s, hoy expresado en la famosa "socialdemocracia". En el Leviat谩n, Hobbes no s贸lo marca la realidad de un conflicto faccioso entre religiones, marca tambi茅n una forma muy general o macro de ejercer influencia (poder) y control sobre la poblaci贸n, lo cual produjo consecuencias de tipo individual que escapaban al control del inmenso monstruo estatal. La clase burguesa en ascenso ve铆a esto, y al comprender que una pol铆tica que era en exceso abarcativa y contenedora, no iba a modificar gran parte de la conducta social, porque se dedicaba principalmente a velar por contener las generalidades, por tanto, las expresiones particulares estaban obviadas, lo cual signific贸 una fisura en la posibilidad de ese control total. Los liberales han sido astutos al enfocar su control e influencia en lo micro, teniendo en cuenta tambi茅n cuestiones individuales, moldeando el comportamiento de una gran masa que se lanzaba como torrente a la vida de individuo, sin conocer lo que ello significa, lo dem谩s ha sido un arduo trabajo de siglos. Lo que es importante destacar es el auge de la doctrina de la "normalidad", a partir de la cual, las formas jur铆dicas s贸lo acompa帽ar铆an este desarrollo, siendo lo legal entonces, un mero art铆culo ambiguo que no delimite en absoluto esta cuesti贸n. Veamos, el modelo normalista ha sido el que se ha empleado en los ej茅rcitos de forma cada vez m谩s marcada, dicho modelo sirvi贸 para homogeneizar un grupo heterog茅neo, y ello fue adaptado al modelo de prisi贸n, as铆 como al modelo educativo de masas, y tambi茅n al modelo productivo y econ贸mico en 煤ltima instancia. Tal modelo produce una falencia natural, debido que la normalidad comprende 煤nicamente aspectos de un arquetipo de ficci贸n de un ser humano, se crea por antonomasia un modelo de anormalidad que desemboca en aquello que la sociedad busca evitar, a saber: crecimiento del crimen, del analfabetismo, del desempleo y de pobreza. Este gran monstruo absolutista que fue reemplazado por la micro-pol铆tica de los atomizados sujetos liberales, produjo un nuevo monstruo, el de los anormales, que por regla propia son marcados como un problema que no tiene nada que ver con la estructura del sistema, lo cual es falso, sino que incluso, es la estructura misma, lo que produce esto.
Las falencias de hoy, la dejadez de ayer
La evoluci贸n de los problemas que sufrimos hoy responden a una concepci贸n jur铆dica apoyada sobre principios a帽ejos, as铆 como tambi茅n sobre problemas estructurales que conllevan un par de siglos, y que ponen en tela de juicio el modelo liberal mismo dentro de esta 茅poca en especial. Los grandes problemas que tenemos hoy d铆a en Argentina, persisten en una gran parte desde el desarrollo de la sociedad de masas, pero tambi茅n se agregan problemas actuales a los anteriores. Por ejemplo, el problema del narcotr谩fico, el problema judicial y criminal, entre otros. Algunos han sugerido -de buena fe- que dichos problemas son morales, otros que el problema es de sentido com煤n y de carencia de funcionamiento del mismo modelo; mas me atrevo a decir que ambas cosas persisten, pero de distintas formas. Si bien la cuesti贸n moral atraviesa el conflicto, analizar el conflicto como base moral es caer en el error, pues los hechos no son morales, s贸lo nuestra percepci贸n de los hechos y nuestra escala valorativa as铆 lo determinan, y por otra parte, la caducidad del funcionamiento de la estructura misma resulta algo evidente, pero a煤n insuficiente si no tenemos en cuenta el desarrollo hist贸rico de los problemas. Habiendo nombrado la cuesti贸n jur铆dica, es importante acentuar en ella, dado que como dije, con el modelo liberal en ascenso y complejizaci贸n, lo jur铆dico result贸 no m谩s que un aditamento cargado de vac铆os y ambig眉edades que permiten la aparici贸n de contradicciones. Por ejemplo, existe una cuesti贸n moral respecto del consumo de drogas a nivel social, pero esta matriz liberal establece un modelo de normalidad respecto de los derechos individuales, como por ejemplo, los de tercera generaci贸n como son el derecho medio-ambiental, y como m谩s importante, el de los consumidores. Ah铆 vemos que la concepci贸n jur铆dica en su ambig眉edad respecto de las herramientas que el Estado dispone para combatir estos problemas como lo es el narcotr谩fico, produce un vac铆o y una contradicci贸n entre moral y normalidad, por tanto, el problema no es moral, es jur铆dico. Tambi茅n ocurre esto cuando se habla del problema judicial y criminal, puesto que desde el avance de estas t茅cnicas disciplinarias de normalidad, la prisi贸n lejos de reducir la reincidencia en el crimen, no s贸lo la aument贸, sino que incluso ha creado un tipo de criminal que se reproduce bajo el esquema normalista, mientras que por el contrario, hoy d铆a parte del poder judicial practica la indulgencia cuasi absoluta (lo que se conoce como "garantismo" o "abolicionismo") sobre distintos casos por razones diversas, por tanto, se puede ver otra contradicci贸n entre lo moral, que busca combatir el crimen, y la normalidad, que garantiza la reproducci贸n del crimen de forma constante, y nuevamente, la ra铆z del problema, es jur铆dico, pues el exceso de normalidad trae consigo una carencia de un derecho capaz de hacer frente a los problemas en sus causas. Por el contrario, las soluciones que se han propuesto siempre son de combatir el efecto, en lugar de eliminar la causa primordial, por lo cual, el problema es jur铆dico, su soluci贸n real se encuentra en el sentido com煤n y sus consecuencias, finalmente, recaen en lo moral.
Lucas Cianfagna.-




