19 de mayo - Aniversario de su nacimiento
Bar贸n Giulio Cesare Andrea Evola: guerrero del esp铆ritu, pensador incansable y esoterista de altura. Naci贸 el 19 de mayo de 1898 y leg贸 una obra que sigue ardiendo con fuerza propia, no como una reliquia del pasado, sino como una antorcha que ilumina el presente y desaf铆a el futuro. Su pensamiento no invita a la nostalgia est茅ril, sino a una afirmaci贸n radical de lo que somos en medio de la disoluci贸n.
La Tradici贸n no es regreso, sino permanencia superior.
Muchos confunden la Tradici贸n con una simple vuelta al pasado o una regresi贸n rom谩ntica. Evola la concibi贸 de manera muy distinta: como una fuerza meta-hist贸rica, din谩mica y ordenadora, que act煤a desde arriba y da sentido a la existencia m谩s all谩 de las contingencias temporales. Mantener viva la llama significa resistir en la 茅poca de la disoluci贸n sin dejarse arrastrar por ella, trascendiendo las ruinas para reconquistar un orden vertical.
Como 茅l mismo se帽al贸: “La Tradici贸n, en su esencia, es algo simult谩neamente meta-hist贸rico y din谩mico: es una fuerza ordenadora universal al servicio de principios que tienen el carisma de una legitimidad superior”. No se trata de un museo de ideas muertas, sino de un poder actuante que sigue interpel谩ndonos hoy.
El hombre como potencia y la progresividad vertical.
En El hombre como potencia (1927), Evola traza con claridad el camino del ser humano diferenciado. Lejos de ser un producto pasivo de la historia o de las circunstancias materiales, el hombre es ante todo potencia: capacidad de despertar, de dominarse a s铆 mismo y de afirmarse como centro invulnerable.
Una vez vencida la decadencia, la realidad se abre no como un progreso lineal y materialista, sino como una progresi贸n ascendente de car谩cter vertical. El individuo que logra poseerse plenamente reconquista su dignidad ontol贸gica y genera desde s铆 mismo una nueva cualidad de existencia. No espera salvaci贸n externa; la crea mediante su propia acci贸n transformadora.
Cabalgar el tigre en la era prometeica.
Vivimos inmersos en el desaf铆o de la tecnolog铆a, la inteligencia artificial y el transhumanismo: Prometeo desatado en su forma m谩s extrema. La super-modernidad que Evola critic贸 con implacable lucidez avanza hoy a velocidad terminal, disolviendo formas y valores tradicionales.
Aqu铆 adquiere plena vigencia Cabalgar el tigre. No se trata de huir ni de adaptarse pasivamente, sino de montar la bestia, de usar la misma disoluci贸n como campo de prueba y de prueba de fuego. Mantenerse en pie en medio de las ruinas, sin dejarse devorar por ellas. La carrera tecnol贸gica es abierta y despiadada. Unos la viven como huida hacia adelante, otros como oportunidad de diferenciaci贸n radical. El tigre corre con furia; el hombre de Tradici贸n lo cabalga con soberan铆a interior.
Geopol铆tica y las falsas Tradiciones.
En este conflicto global aparece tambi茅n la super-modernidad disfrazada de retorno. China, Rusia y diversos actores eurasi谩ticos invocan la “Tradici贸n”, pero con frecuencia la reducen a un instrumento de control social, autoritarismo pragm谩tico o mera herramienta pol铆tica. De ese modo manchan el nombre, lig谩ndolo a expresiones regresivas, colectivistas y subordinadas a fines estatales inmediatos.
Evola jam谩s habr铆a confundido el Imperium aut茅ntico con imperios meramente materiales o con restauraciones autoritarias de car谩cter regresivo. La verdadera Tradici贸n no se somete a objetivos pragm谩ticos ni se degrada a instrumento de poder terrenal; se impone desde lo superior y mantiene su car谩cter trascendente. Occidente debe elegir entre un Prometeo ciego, perdido en su propia hybris tecnol贸gica, y un Prometeo despierto que sea capaz de trascender la falsa dicotom铆a entre la decadencia liberal y las “tradiciones” de exportaci贸n autoritaria.
El individuo absoluto y la rebeld铆a superior.
Por encima de todo, Evola encarna un pensamiento disidente radical, provocador y genuinamente rebelde. Contra toda predeterminaci贸n hist贸rica, material o ideol贸gica, defendi贸 con vigor el concepto del individuo absoluto: no el 谩tomo liberal disuelto en la masa informe, sino aquel que se posee plenamente, que trasciende las formas contingentes y se afirma como poder soberano. Se帽or de s铆 mismo.
Frente al colectivismo, frente al fatalismo hist贸rico, frente a quienes pretenden resolver al hombre en una ecuaci贸n material o en un engranaje social predeterminado, el individuo absoluto elige, domina y arde con luz propia. Esa es su mayor contribuci贸n: ense帽arnos una rebeld铆a de altura que no se conforma con lo dado y que reconquista la libertad interior en medio de la mayor opresi贸n exterior.
Somos Occidente porque a煤n portamos esa llama.
Porque rechazamos por igual la regresi贸n y la disoluci贸n. Porque la Tradici贸n no es un pasado muerto, sino una fuerza viva que nos permite cabalgar el tigre de esta 茅poca sin ser devorados por 茅l. Porque Evola nos record贸 que, incluso en la ruina, el hombre diferenciado puede reconquistar su potencia y afirmar lo que verdaderamente es.
Mantengamos la llama encendida. No como mero recuerdo, sino como acto vivo, como rebeld铆a superior y como afirmaci贸n irrevocable de nuestra esencia.
Feliz aniversario, maestro.
Que tu obra siga inquietando conciencias, despertando esp铆ritus y diferenciando a quienes a煤n son capaces de reconocerse en ella.
Lucas Cianfagna.-