lunes, 1 de febrero de 2016

La misión del Estado


"El destino de nuestra época se caracteriza por la racionalización e intelectualización, y sobre todo, por el desencantamiento del mundo." Max Weber

Los que fueron "nuevos" trajeron lo viejo

Lo que concierne a los problemas de hoy, no dejan de ser los grandes problemas que ha tenido la política moderna a lo largo de su historia, desde que comenzó hasta ahora mismo. El problema que considero más importante es el de garantizar la fuerza del Estado-Nación y su eficiencia a la hora de organizar y resolver los problemas de la comunidad. Su creación parte de la idea del Renacimiento de unificar en un Estado integrador a todas las comunidades nacionales en una gran entelequia que hoy conocemos como Estado-Nación, el cual permitiría sintetizar las heterogeneidades, planificar una organización de conjunto de las fuerzas nacionales y conducir dicho proceso; sin estas funciones, el Estado no es soberano en ninguna medida, puesto que estas son sus funciones vitales sin las cuales no se puede hablar de una soberanía, es decir, de la última decisión de quien fuere jefe de Estado, entonces se estaría hablando de un mero ente de administración imperfecto cooptado por intereses que remiten a lo que caracteriza la historia misma del Estado-Nación y su fundamento de combatir respecto a algo. En un contexto de guerras entre naciones, e incluso entre comunidades de una misma nación, fomentadas por grupos oligárquicos diseminados por toda Europa, que hicieron quebrar previamente el Imperio Romano, así como anteriormente habían sumido a Grecia a la decadencia y la miseria, su nuevo centro lo ocupaba Venecia; se volvió necesaria la organización de una política que unifique a todos los pequeños estados para formar un gran Estado a nivel nacional, que logre agrupar los distintos intereses y los ponga en sintonía, frente a quienes usufructuaban los recursos y ocupaban el territorio debilitándolo y sumiéndolo en la miseria. ¿Qué es entonces lo importante? ¿Cómo se relaciona esto con la política actual? Bueno, para empezar, tal problema que atañe al fudamento del Estado sigue vigente, y tiene que ver con las prácticas de grupos de familias y caudillismos, que haciéndose con un territorio pequeño, perciben con mayor provecho un territorio fragmentado que pueda entrar en conflicto con el territorio total o con otro fragmento, no necesariamente de derecho, pero sí de hecho, y es allí donde sus autoridades una vez cooptado el Estado, sirve sólo para el vaciamiento del mismo, así como también para garantizar la debilidad misma del Estado frente a las otras diversas amenazas que ronden cerca de él. 
¿Sigue sin quedar claro? Tengo varios ejemplos que podrían ayudar a dilucidar esto como un problema de actualidad: 
-"Los barones del Conurbano" representan un estilo totalmente mafioso de política, un estilo viejo además y muy similar a aquel modo en que se disputaban por el poder Sforza, Della Rovere, Savonarolla, entre otros, problema que Maquiavelo estudió muy bien y nos dejó una teoría sobre un Príncipe que aún hoy se torna de vital importancia; estos barones compiten sin importar la línea interna del partido que representan, en este caso, hablando del Partido Justicialista, el cual se llenó de personalidades repudiables en todo aspecto que han permitido el uso bastardeado de los elementos constitutivos de la doctrina Justicialista a tal punto que hoy terminan representando lo contrario a la idea del mismo Perón, es decir, el planteo de una nueva forma de hacer política que reúna los elementos de un Estado fuerte y modernizado, se ven hoy tergiversados en las prácticas de fragmentación, demagogia caudillesca y cooptación de voluntades por parte de pequeños liderazgos.
-En el triunfo del poder total de estos liderazgos en lugares de escasa o nula industria y formación de ciudades con gran nivel de desarrollo -sin intención de discriminar, simplemente mostrando cómo ocurre esto- se puede ver plasmado en los liderazgos de Carlos Menem y Néstor Kirchner, cuya similitud con las antiguas formas de política oligárquica no dejan de sorprendernos, por ejemplo, en la privatización de recursos que atañen a la acción política concreta, la devolución de los recursos políticos en manos de familias apoderadas y pequeñas es la misma estrategia planteada por los reaccionarios que se oponían a la formación del Estado mismo, allí el objetivo plasmado de parte de quienes son enemigos del Estado como formación moderna organizativa, limitándolo a una suerte de administración económica con mayor o menor presencia en los negocios (según cada mandatario), garantiza la actividad para ellos y sus allegados de negocios; esto es, el buscar el enriquecimiento mediante el Estado y luego usufructuarlo lo más que se puede, en el "mientras tanto" se brindan discursos sobre la efectividad de la mayor o menor presencia del Estado en la participación empresarial, lo cual es una falta total de conocimiento para quienes toman postura por una u otra (el famoso debate privatismo vs estatismo), desviando la atención de lo principal, que es la práctica de política fragmentaria, el vaciamiento del Estado y la desarticulación de sus mecanismos de defensa contra los agentes que lo ponen en peligro, por ejemplo: el narcotráfico, en vista a la alianza de los mismos sectores políticos y autoridades de seguridad respecto de este gran negocio. 


Desmitificación del "anti-capitalismo"

El mito anti-capitalista instalado por parte del gobierno que se fue hace un mes atrás debería ser analizado con mayor profundidad y en vista de las acciones que han producido y qué efectos devastadores dejaron en el Estado como mencioné anteriormente. La posición contra un cierto empresariado y ciertas "corporaciones" además de darme risa, me deja preocupado su nivel de adhesión de parte de quienes apoyaron al gobierno anterior, cuyo derecho a apoyarlo es legítimo, lo que no tengo por qué soslayar es la falta de análisis real del asunto y la falta de información, a veces se busca lo que conviene. Respecto al empresariado, su discurso se reduce a la guerra contra "los medios hegemónicos", los cuales curiosamente nunca comprenden DirecTV, Telefónica y otros; luego recordamos el convenio con el grupo Telefónica, la instalación del 3G y el 4G, por ejemplo, o bien, el convenio con DirecTV en Fútbol Para Todos; y ambos medios sin adecuarse ni siquiera en lo normativo a la famosa Ley de Medios, ni siquiera figuran en ella, mientras que se trató de hacer una guerra contra el multimedio Clarín en vano, se los perseguía por evasión impositiva y cautelares, mientras que los medios anteriores, incluídos los afines como Spolzski y Garfunkel, Grupo 23 y Prisa, no se los perseguía bajo ningún concepto habiendo tenido denuncias por incumplimiento de pago a empleados, sobre todo a los grupos afines. ¿Cómo funciona entonces esta contradicción en el discurso? La conclusión resulta evidente: no se es "anti-empresarial", se es "anti-empresas que no puedan tener una pauta o un convenio conmigo". Lo mismo ocurre con el campo y los pequeños y medianos productores, arrasados por la política de exportación de soja como materia prima beneficiando los grandes pooles sojeros de Groboscopatel y otros, ¿no se estaba contra el campo? No, se estaba "contra el campo que a mí no me daba rédito inmediato". Lo mismo ocurre con el discurso acerca de los poderes concentrados de la economía, donde se estaba en contra de ellos, pero al mismo tiempo aplicando políticas de atraso cambiario, asfixiando la economía real con CEPO y plan de consumo de clase media sustentado con....más emisión monetaria, mientras que por otro lado, los grandes grupos permanecen con sus ganancias intactas, incluso incrementadas, sobre todo los que provienen de capital exterior.

Otra cuestión importante respecto a la moda anti-capitalista adoptada por ciertas personalidades de la política y otros lugares en Argentina, es que es tan contagiosa como nociva, porque aquel deseo de descapitalizar la economía de producción termina por engrandecer la economía financiera/especulativa, y así ocurre también en la práctica, donde se quiebran economías regionales y se deja paso a la concentración, lo cual es de hecho, una traba al desarrollo del capitalismo, entendido éste como la libertad de las fuerzas productivas en un contexto de competencia legítima vigilada por un Estado fuerte. Si lo que se hizo hasta ahora es debilitar las funciones del Estado, vaciarlo y debilitar sus defensas, adoptar encima una postura anti-capitalista resulta en términos prácticos devastadora, y lejos de parecer revolucionario, se está siendo harto reaccionario, y esto va en particular para quienes defienden el accionar de Milagro Sala, es éste el ejemplo perfecto de lo que significa retrasar la política 5 siglos, y sobre todo retrasar el desarrollo de una economía productiva, sumado a la aplicación de la propiedad comunitaria, lo cual resulta inadmisible para el siglo XXI, y más aún, para el fundamento del Estado argentino tal y como fue concebido..más que inadmisible, diría vergonzoso.


Nueva política: Hacia la desoligarquización

¿Qué podemos sacar de todo esto? El planteo de que el problema central que define esta nueva época que se abre, atañe al fundamento mismo del Estado desde su concepción, y la tarea sería librarlo de todas las fuerzas que buscan debilitarlo; esto es, evitar la oligarquización de la política, y resulta algo de primera necesidad, ya que sin Estado fuerte no se pueden resolver los problemas que nos preocupan a diario, ¿acaso los neo-caudillos demagogos van a hacer algo por nosotros? Su accionar está más que probado, y no es algo de ahora, así se ha dado en la historia de todos los Estados y la puja por los liderazgos locales que buscaban fragmentar su poder en pos de la ventaja de poner las fuerzas en tensión constante. El liderazgo nuevo del Estado debe comprender las necesidades de una organización política moderna, con profesionales preparados y recursos que le permitan al Estado resolver los problemas nacionales y prevenir estos embates de los privados que busquen hacerse con la fortuna, ya sea quienes nos prometen no defraudarnos, o quienes son abogados exitosos y exitosas.

Lucas Cianfagna.-

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