s谩bado, 30 de enero de 2016

El cuerpo tambi茅n es pensador




"La curiosidad intelectual es la negaci贸n de todos los dogmas y la fuerza motriz del libre examen." Jos茅 Ingenieros


Repaso de herencia

En la filosof铆a, desde el estudio de los cl谩sicos se puede empezar a dilucidar un pensamiento maduro respecto de la misma, hablando de S贸crates en su comienzo, denunciando la decadencia de la nobleza griega, que sum铆a la democracia a un sistema viciado con el cual se contentaba a la muchedumbre que cre铆a tener alguna participaci贸n, algo como lo que sucede ahora respecto de quienes pretenden hacerse del juego pol铆tico; pero tambi茅n estableci贸 otra cosa, el principio de metaf铆sica en la forma cl谩sica, esto es, dualista. Plat贸n lo sigui贸 y lo profundiz贸, trayendo su modelo de rep煤blica, y luego Arist贸teles refut贸 algunas posturas de 茅ste, y profundiz贸 su estudio de la f铆sica y por consiguiente, de la metaf铆sica dualista respecto del mundo aparente y el verdadero, lo cual signific贸 tambi茅n, el corte realizado metaf贸ricamente entre el cuerpo y la mente. El desarrollo del pensamiento filos贸fico ha sido el pensar mismo de Occidente desde la concepci贸n triunfante, pudiendo as铆 ser el pensamiento que interpretara la concepci贸n occidental sobre los gobiernos, el hombre, la naturaleza y todo lo que lo ata帽e. 
Luego con la ca铆da del Imperio Romano de occidente y el advenimiento de la Edad Media y la partici贸n de Europa en mil pedazos, la Iglesia prim贸 sobre el desarrollo de las artes, la filosof铆a y la ciencia, donde en el pensamiento la patr铆stica y escol谩stica eran los principales, en ese entonces se retomaba la postura de Plat贸n en cuanto a la metaf铆sica y a su vez establecieron el pensamiento del hombre en funci贸n de lo infinito, esto es, el hombre en segundo plano en el planteo como parte del mundo aparente, donde la constante es lo infinito (mundo verdadero), y d贸nde las preguntas rondaban sobre la imperfecci贸n del hombre y los aspectos acerca de lo que separa al hombre del infinito, tales como el error, el sue帽o y la imaginaci贸n. Gracias a este tipo de pensar es que se pudo desarrollar con m谩s profundidad el pensamiento anal铆tico y eso influy贸 en un gran avance en las ciencias formales, como las matem谩ticas y la l贸gica. 
El pensamiento aristot茅lico basado en la realidad por sobre la normatividad, se retom贸 a partir del Renacimiento, para dar un enfoque respecto del humanismo y de una nueva forma de pol铆tica, basada en las necesidades reales de barrer con los vestigios del dogmatismo de una filosof铆a caduca en cuanto a lo que pueda aportar para el hombre en las ciencias humanas. Este enfoque humanista trajo consigo la conciencia en el pensamiento como la forma de pensar en el hombre desde un primer plano, y el infinito en funci贸n de 茅ste. 



El problema de la conciencia

El desarrollo de la idea de alma, nace como la base de la determinaci贸n de las acciones del hombre en funci贸n de la psyche, lo cual brind贸 en un contexto de auge positivista el desarrollo de la psicolog铆a como el intento de bajar la filosof铆a -que sufri贸 el embate de la metodolog铆a- al terreno del m茅todo y de la ciencia, como la parte en la cual se establece la conciencia, y cual determina entonces las acciones; esto es, el "Pienso, luego soy" de Descartes del racionalismo cl谩sico es la declaraci贸n de la conciencia y el establecimiento de la noci贸n de un sujeto puro racional. Spinoza por su parte, se encarg贸 de ser el primero en refutar la metaf铆sica dualista hacia el monismo, donde el cuerpo y la mente son parte de un todo, as铆 como las nociones de mundo verdadero y aparente ser铆an entonces dos nociones que hablan de una misma cosa, y no ya de dos cosas distintas. A su vez, en el pensamiento racional junto con el iluminismo Kant estableci贸 la gran pregunta de qu茅 es el hombre, lo cual signific贸 el puntapi茅 para lo que ser铆a el principio fundamental de la ciencia bajo la figura de la antropolog铆a y el origen mismo del hombre, su pensamiento y su evoluci贸n a lo largo de la historia. El problema principal surge cuando comienzan a dilucidarse problemas que tienen que ver con la preponderancia de impulsos por sobre lo racional, lo cual ya dejaba ver la insuficiencia sobre la postura sobre el sujeto racional. La falta de entendimiento sobre los sue帽os muchas veces tiene que ver con la falta de conocimiento sobre el funcionamiento del cuerpo, as铆 como tambi茅n del cerebro, y la manifestaci贸n del inconsciente en los sue帽os, se ha dejado de moralizar el pensamiento en torno a los sue帽os y se ha planteado el problema de forma seria, para dejar de eludir lo importante de los est铆mulos y la percepci贸n que nunca sigue un proceso l贸gico, sino m谩s bien sensorial e irracional.


Epistemolog铆a del inconsciente

Ya con Descartes se plante贸 el principio que 茅l mismo no tom贸 muy en cuenta, que luego hombres como Schelling, Nietzsche, Freud y Schopenhauer, ser铆an quienes plantear铆an el problema de la influencia de los impulsos sobre el pensamiento, lo cual pondr铆a en crisis la idea de un sujeto racional, ya que si bien el inconsciente se hab铆a planteado en un segundo plano dentro de la divisi贸n entre alma y cuerpo, 茅ste 煤ltimo cobrar铆a un papel preponderante en la formaci贸n del pensamiento racional; esto es, el pensamiento racional no es originalmente racional, sino que es una consecuencia de est铆mulos y reacciones de percepciones que luego devienen en la articulaci贸n del lenguaje, lo cual produce la estructura de todo pensar, as铆 como lo entendi贸 tambi茅n Foucault, quien profundiz贸 sobre esta cuesti贸n y se dedic贸 a establecer una mirada en retrospectiva del pensamiento, la moral, la culpa y la conciencia, tomando a los anteriores. All铆 es cuando la psicolog铆a adquiri贸 el enfoque sobre el inconsciente, desde Freud con la figura del psicoan谩lisis, y luego su ampliaci贸n a un enfoque cient铆fico desde el existencialismo Jung, bajo su met谩fora de las sombras. Aquellos impulsos que hab铆an sido condenados moralmente por las consecuencias aparentes que tra铆an, dejaron de tener dicha consideraci贸n, y es que el impulso no es negativo, sino que lo negativo o positivo que produzca a la persona, depende de la aptitud de la persona y qu茅 tipo de perfil tiene respecto a los mismos; lo parad贸jico de la condena de lo irracional, es que al no reconocer los impulsos se los est谩 encerrando como si se tratara de un animal salvaje, y 茅ste no puede hacer otra cosa que enfurecer y mostrarse de la forma en que la persona ha querido evitar, es decir, los impulsos han supuesto un problema para la humanidad en tiempos anteriores, pero lo m谩s grave es pretender sepultar lo que se hab铆a considerado un problema, ya que sepultar un problema de ninguna manera lo resuelve, por tanto, transformar un impulso y brindarle un canal que resulte positivo para la persona, tiene que ver con la preponderancia del cuerpo que mencion茅 antes. Por tanto se vuelve a lo que planteo en el t铆tulo, realizando una genealog铆a del pensamiento, se podr铆a decir que el cuerpo es tambi茅n un pensador, y lo m谩s importante, habr铆a que prestarle mayor atenci贸n para evitar aquello que no se quiere.




Lucas Cianfagna.-

domingo, 24 de enero de 2016

De vuelta al principado


"No es el debate el que impide la acci贸n, sino el hecho de no ser instruido por el debate antes de que llegue la hora de la acci贸n." Tuc铆dides



Un desapego necesario



En la historia argentina, los l铆deres que m谩s han podido representar el favor popular se han movido con astucia y habilidad, demostrando grandes aptitudes de conducci贸n y persuasi贸n, brindando una explicaci贸n m谩s que pr谩ctica -y no pura te贸rica- de c贸mo ha de moverse un animal pol铆tico en su medio, y m谩s a煤n, nos han detallado estrategias que si bien, podemos decir que sirvieron para el contexto determinado de cada l铆der, nos dan pauta de qu茅 hacer si se presenta alguna situaci贸n similar. Figuras como Rosas, Yrigoyen, Per贸n; representan para lo que es un liderazgo que se caracteriza por ser en favor del propio pueblo, la representaci贸n de momentos muy particulares en los cuales se necesitaba cierta firmeza en algunos momentos para con su masa cr铆tica, y por otro lado cierta astucia en cuanto a lo que concierne su propio h谩bitat, lo cual lo podemos caracterizar como la capacidad de resiliencia, que se espera de todo pol铆tico. Por supuesto que esa fue s贸lo la menci贸n de los aspectos positivos de aquellos l铆deres, ya que su principal condici贸n era el carisma m谩s all谩 de sus tantas otras virtudes; tambi茅n reside en su accionar aspectos negativos, sobre todo respecto de los hombres con los que se han rodeado dichos l铆deres, cuyos partidos han llegado a la miseria m谩s 煤ltima, habi茅ndose degradado todo principio bajo el cual se construyeron. Lo curioso es que cada partido llev贸 encima una corrupci贸n de s铆 mismo peor cada vez, se empieza con el olvido (Partido Federal), le sigue la obsolescencia (Uni贸n C铆vica Radical) y por 煤ltimo, el aparato de infiltraci贸n de todas las fuerzas reaccionarias de la pol铆tica vieja y rancia, cuyos principios de nueva pol铆tica en los que se fund贸, permanecen sepultados en la inacci贸n de sus m谩s leales seguidores y en la complicidad de sus traidores (Partido Justicialista). Claro que 茅sto no puede ser entendido en t茅rminos morales, ser铆a absurdo plantearlo en ese aspecto, sino m谩s bien, creo necesario brindar un aspecto que tiene que ver con la decadencia misma de toda etapa y todo orden anterior, por lo cual, muchas veces nos vemos tratando de recrear algo que ya est谩 harto expirado, y con lo cual no se puede avanzar en ning煤n aspecto, esto es, el constante tropiezo de quienes pretenden a煤n esa maniobra demostrada inservible: volver al pasado.



El problema del absolutismo ideol贸gico



Es preciso indicar tambi茅n que aquel osad铆a de volver al pasado como si fuese una soluci贸n viable, nace del mismo miedo hacia el cambio y la necesidad que ello conlleva genera cierta par谩lisis en muchas personas, que acostumbradas a un orden anterior, tratan de hacer retornar aquello que est谩 caduco, con la esperanza de que volviese a resolver los problemas que antes logr贸, siendo que los problemas podr谩n ser similares, pero nunca iguales, por tanto estar铆amos estableciendo una conclusi贸n a primera vista, y 茅sta es, que volver al pasado, podr谩 sonar perfectamente racional en t茅rminos argumentativos que pueda acarrear, pero su origen real es totalmente sentimental; esto es, considerar la realidad como a uno le gustar铆a que fuese, como uno siente que debe ser, o como uno cree que "debiera", es de una irracionalidad tremenda, y muestra el propio miedo al cambio, lo cual se traduce por consiguiente, en el miedo a que uno mismo deba cambiar. Por tanto, podemos continuar diciendo, que la evoluci贸n a nivel pol铆tico, est谩 determinada por la superaci贸n de viejas estructuras que lejos de garantizar los intereses de la plenitud de la comunidad, est谩n m谩s cerca de perjudicarlos, por tanto, o se puede buscar cambiar las instituciones, o crear nuevas, aunque no necesariamente debe una ser excluyente de la otra, sino m谩s bien, debemos ubicarlas en circunstancias de aplicaci贸n diferentes.

En esta 茅poca de mayor inter茅s de la comunidad por temas pol铆ticos, las viejas pr谩cticas pol铆ticas se ven cada vez m谩s amenazadas, casi en v铆as de extinci贸n, y es entonces cuando se extremizan, como todo individuo que perdi贸 el instinto creativo y se ve obligado a repetirse a s铆 mismo creyendo poder sobrevivir con ello, y es entonces cuando las ideas que dominaban anteriormente el campo pol铆tico hoy se evidencian extremistas, y esto es porque hubo una cierta evoluci贸n de las mismas a nivel colectivo que antes no hab铆a, y por eso aquellos personajes de la escena pol铆tica que se dan cuenta de esto, han optado por cambiar aquellos aspectos que representan las viejas formas de pol铆tica que hoy se ven obligados a descartar, como es el ejemplo de algunos representantes de los que se han desplazado de la mirada dogm谩tica de la d茅cada anterior, por propia consciencia o inter茅s. De cualquier forma, saben que es lo 煤nico que los puede hacer sobrevivir en el terreno pol铆tico, as铆 como otros partidos ya lo vieron y est谩n ganando una posici贸n de suma ventaja para la competencia leg铆tima por el poder; mientras que, las ideas m谩s extremas se est谩n fragmentando entre ellas, al mismo tiempo que la poblaci贸n en general, las considera cada vez m谩s lejanas de sus intereses.


La noci贸n del Pr铆ncipe



Debido a la inminente ca铆da de las formas de hacer pol铆tica hasta el momento, resulta en reacciones de parte de quienes se niegan a aceptar dicha ca铆da, y por tanto recurren a la violencia, la calumnia, la irracionalidad y la falta de comprensi贸n; mientras que quienes nos importa m谩s la realidad que lo que podamos pensar -a priori- de ella tenemos el camino abierto para adentrarnos en lo realmente interesante y vol谩til, que es el ajedrez de gran magnitud y complejidad que conocemos como acci贸n pol铆tica. En este campo no tendremos piso cuadriculado, pero s铆 tortuoso y muy movedizo, donde lo que prima es el ingenio, la astucia, la tenacidad y la inteligencia, por encima de todo sentimiento previo, por encima de todo prejuicio sobre la realidad que podamos tener, puesto que a ella nada le importa lo que podamos imaginarnos antes, sino lo que hagamos en el terreno de la realidad. Como he mencionado antes, la virtud de la excelencia representa este nuevo florecer de formas nuevas de pol铆tica, que tienen que ver con un temprano pero seguro comienzo del camino hacia la madurez y la experiencia que nos brinda parte de nuestro conocimiento, la otra parte queda para aquellos quienes nos decidimos por lanzarnos a este juego de sombras y de estrategias. Ya ha sido suficiente el tiempo de la mediocridad, el fanatismo ideol贸gico y los sentimientos hacia el pasado "mejor" o hacia el carisma; en este renacimiento de hacer pol铆tica, se evidencia el car谩cter altivo de esta nueva pol铆tica, donde las acciones concretas y una completa revalorizaci贸n del talento y la audacia caracterizan este nuevo porvenir. Para ello, es preciso prepararnos en manada, porque s贸lo un par de lobos pueden guiar a aquellos perros que administren el reba帽o; en esto importa combinar conducciones, hacia una estrategia m谩s integrada de acci贸n, donde lo vulgar de la violencia y el fanatismo demagogo s贸lo se consumir谩n en sus propias cenizas, mientras que lo que renazca de ello, ser谩 la virtud y la gracia de poder hacer de la comunidad algo m谩s grande, y esa tarea s贸lo est谩 reservada para aquellos que ponen la realidad por encima de todo y se atreven a auto-superarse para aprender a ser aut茅nticos Pr铆ncipes.



Lucas Cianfagna.-

mi茅rcoles, 20 de enero de 2016

Ignorancia: Los grados de la soberbia




"Pensar es dif铆cil, por eso la mayor铆a de la gente prefiere juzgar." Carl Gustav Jung
 


Introducci贸n en conjunto

Al ser un tema que nos preocupa por igual, hemos decidido, junto a mi compa帽ero de reflexiones, presentarlo e invitarlo a brindar un importante aporte sobre esto, que resulta el d铆a de hoy, tan com煤n y tan corriente, que para mucha gente pasa desapercibido. Nuestra preocupaci贸n, parte desde los grados mismos de la ignorancia, tomando un punto interesante, en el cual encontramos una relaci贸n directa entre los grados y los tipos de ignorancia, cuanto que, a mayor profundidad de la misma, mayor soberbia y convencimiento fan谩tico se encuentra en la persona en cuesti贸n; esto es, el fanatismo no permite dudar, y pone a la persona, en vista a su propia ignorancia, en una posici贸n de convencimiento absoluto sobre la verdad que cree poseer (la que le resulta m谩s c贸moda). 


Grado 1: Falta de informaci贸n

A todos nos ha pasado de encontrarnos totalmente desprovistos de informaci贸n sobre alg煤n tema al cual nos adentramos por primera vez, podemos llegar a ver debates enteros y nunca tener una postura clara estando en este grado sobre un tema que para nosotros resulta una nueva puerta que se abre. Muy bien, es necesario remarcar un aspecto respecto al 1° grado de ignorancia, y es que, es el grado m谩s ligero. ¿C贸mo puede la falta de informaci贸n ser el grado m谩s ligero de ignorancia? Desde el punto de partida de que alguien que se propone incursionar sobre un tema nuevo, se admite ignorante en gran mayor铆a de casos, y est谩 abierto a casi cualquier tipo de interpretaci贸n. He ac谩 donde se producen grandes inconvenientes, por ejemplo, en el caso de formar una opini贸n pol铆tica. Resulta hoy muy raro, encontrar a quien se ha dedicado a leer al menos un autor de cada ideolog铆a o postulado y que luego adopte una postura pol铆tica determinada, en general la persona al tener la mente vac铆a, se contenta con cualquiera que pueda llen谩rsela, y esto resulta un perfecto caldo de cultivo respecto de posturas extremistas y totalmente desprovistas de fundamento, como las ideolog铆as con postulados antisemitas que responden a un an谩lisis hist贸rico totalmente parcial, o bien, las explicaciones desde el presupuesto marxista que establecen que en cada crisis del ciclo econ贸mico el sistema capitalista se va a colapsar, cosa que nunca ocurri贸 en todas las crisis de ciclo econ贸mico hasta ahora, y de hecho se puede verificar una resiliencia misma del sistema capitalista respecto de las condiciones anteriores. Es ac谩 donde es recomendable no tomar posici贸n tan r谩pido, ya que tener una opini贸n es s贸lo una pieza, y un rompecabezas se hace de varias, y si queremos estar m谩s cerca de completarlo, lo l贸gico ser铆a reunir la mayor cantidad de piezas posibles, antes de establecer una interpretaci贸n de un hipot茅tico cuadro con una s贸la pieza. Existen casos excepcionales en los cuales es posible que la primer cuota de informaci贸n sea de gran relevancia para la formaci贸n de una opini贸n, pero estos casos se deben a la contrastaci贸n con alg煤n experto que se le reconozca un m茅rito por su saber; en el resto de los casos, se aconseja reunir informaci贸n, como en el ejemplo de la opini贸n pol铆tica, y luego tomar partido por uno u otro postulado. Si la persona en cuesti贸n desea tomar una opini贸n, no debe conformarse con la primer pieza de informaci贸n que se tenga, de hacerlo, procede a pasar al 2° grado de ignorancia que describiremos a continuaci贸n.


Grado 2: Desinformaci贸n

D铆cese del pobre infeliz, que cree haber encontrado la verdad por ser la 煤nica que conoce. A partir de esto, nos encaminamos en el 2° grado de ignorancia, y surge a partir de creer err贸neamente, que por llenarse un poco la cabeza, se ha dejado de ser ignorante. Aquella primera informaci贸n que resulta como un profeta que venga -predestinado- a guiar el reba帽o se presenta como una versi贸n perfecta y acabada de la verdad, debido a que para poder ser cuestionada, requiera chocar con otro profeta infalible; debido a que este choque de verdades no pueda producirse hasta no aparecer la segunda informaci贸n, el ignorante que ni siquiera se molesta en salir de su comodidad para buscarla, se ha puesto a s铆 mismo una barrera de visi贸n, comparable a la que poseen los caballos, para que no se distraigan del destino que otro ha decidido por 茅l previamente. El desinformado no contrasta verdades, las acepta, y sin siquiera saberlo -valga la redundancia- s贸lo logra profundizar a煤n m谩s su ignorancia. Un perfecto ejemplo que puede ilustrar esto, es el de la prensa amarillista, la cual puede estar ligada a un sector pol铆tico determinado, por tanto, torcer la misma informaci贸n que se da, para sacar una supuesta contrapartida o conclusi贸n "oculta", una suerte de mensaje subliminal, y en lugar de establecerla -con todo derecho- al final de la nota como conclusi贸n bien fundamentada, se decide ubicar como titular de la nota, favoreciendo as铆, opiniones en la direcci贸n que al medio le convenga, y que acent煤a el fanatismo de quienes siguen ese medio, por no tener la honestidad intelectual de comprobar lo que leen, o bien, por ni siquiera tener ganas de ponerse a leer la nota, con el titular alcanza y sobra. El gran problema respecto de la informaci贸n es cuando uno tiene una idea preconcebida de aquello que busca, determinando toda posible interpretaci贸n de la informaci贸n, y hasta incluso modifica e inventa aspectos que ni siquiera aparecen en la fuente donde se informa, o bien, busca las fuentes que sirvan para llenar su expectativa previamente establecida; esto es, los prejuicios y el constante asumir cosas sin raz贸n alguna m谩s que el placer que ello conlleva, nos deja paso al siguiente grado de la ignorancia, que es el m谩s grave y vergonzoso de todos. 


Grado 3: Fanatismo/Comodidad

Hemos llegado al punto m谩s irremediable y m谩s dif铆cil de tratar de la ignorancia, la que es voluntaria, la que es reconfortante, c贸moda, hasta gratificante. El grado en el que es comparable a un cerdo sinti茅ndose orgulloso en su mugre. En este nivel, el ignorante ha sucumbido a la desinformaci贸n y la ha puesto en un pedestal, barriendo con todo vestigio de realidad o sentido com煤n. All铆, en ese peque帽o mundo que es su persona, lo verdadero es lo semejante, lo que piensa como 茅l, y lo falso y despreciable, es todo lo que se interponga entre dicho individuo y su posibilidad -inexistente- de gritarle al mundo "¡Tengo raz贸n", as铆 sea necesario torcer la realidad misma con tal de lograrlo. Y a su vez, el punto m谩s c贸modo, pues no hay nada que requiera menos esfuerzo que atrincherarse en ese m铆sero rinc贸n de conocimiento que se ha llegado a alcanzar; sin tener que preocuparse por buscar nueva informaci贸n, contrastarla, y lo peor -y m谩s dif铆cil y dolorosa de todas las acciones posibles-, admitir que se estaba equivocado. "No, jam谩s...¡imposible! Si mi verdad me hace feliz, no puede ser nunca mentira, y quien afirme lo contrario est谩 en contra de mi felicidad y bienestar, por tanto no puede ser nunca una buena persona, ni tampoco un individuo de verdad y raz贸n". Con esta l贸gica comienza la intolerancia y el prejuicio. Un ejemplo posible es el fanatismo religioso, que impide que una persona ponga en paralelo su creencia y se permita investigar sobre diversos temas, lo cual no pondr铆a su creencia en peligro, si tiene la suficiente autonom铆a de ella, de lo cotrario, ser谩 su creencia religiosa la que condicione su conocimiento, lo cual resulta un gran obst谩culo. Otro ejemplo muy concreto que se da hoy, es la creencia absurda en "todo tiempo pasado fue mejor", la man铆a de justificar un sentimiento de nostalgia, es decir, proceder en la raz贸n de manera que pueda obtener un fundamento l贸gico en base a un sentimiento que condicione toda posible explicaci贸n. Los hispanistas y los medievalistas son un gran ejemplo de esto, ya que mantienen un an谩lisis sumamente parcializado de la historia, tendiente a justificar sus elementos constantes en forma de un gr谩fico [f (x) = y] de ejes cartesianos, cuya "X"constante ser铆a el Imperio Espa帽ol frente a los enemigos de dicho imperio, que pueden ser la variable "Y", llam茅mosle Inglaterra, Holanda o Francia como enemigos del catolicismo y del Imperio; o bien, un supuesto "europe铆smo" que tienda a justificar la Inquisici贸n, las guerras religiosas y a almidonar todo posible hecho de violencia, mientras sea en nombre de la constante "X" en cualquier caso. Lo cual resulta formalmente v谩lido, es decir, l贸gicamente tiene sentido, el problema reside en que no toda l贸gica es v谩lida, y lo que es peor a煤n, no hay una relaci贸n estrecha entre lo l贸gico y lo emp铆rico, lo cual significa, que se pueden estructurar pensamientos perfectamente l贸gicos, cuyo criterio es de entrada equivocado. En el caso del Imperio Espa帽ol, su colapso se explica desde la mirada hispanista como la conspiraci贸n de las fuerzas laico-protestantes contra la "gloriosa madre Espa帽a", siendo en realidad que Espa帽a colaps贸 financieramente debido a su derroche de recursos en batallas religiosas, mientras que su adversario destinaba sus recursos en industria, lo cual demostr贸 tener mayor incidencia a largo plazo y resulta una explicaci贸n de mayor validez en comparaci贸n a una simple conspiraci贸n; de igual modo los medievalistas desconocen -o se niegan a ver- la situaci贸n de c贸mo se gener贸 dicho per铆odo hist贸rico, y esto resulta, de la partici贸n del Imperio Romano en mil pedazos, tambi茅n entre otros, por motivos financieros y tambi茅n pol铆ticos. Lo que los medievalistas no entienden, es que el desarrollo de la raz贸n moderna y del sujeto moderno que tanto desprecian, esto es, la concepci贸n del sujeto racional cartesiano, no es sino una consecuencia del desarrollo escol谩stico y del dogmatismo filos贸fico previo, que en sus vestigios, result贸 en el iluminismo, la raz贸n pura y el sujeto moderno. Ante la duda, examinen c贸mo se estructura su forma de razonar y traten de negar su car谩cter de razonamiento cartesiano en su teor铆a anti-cartesiana. La paradoja de la ignorancia se torna divertida porque nunca se sabe qu茅 efectos puede tener sobre uno mismo, cuando no se tiene la aceptaci贸n de ella.


Conclusi贸n: La muerte del ignorante

Lo que resultar谩 un veneno, una aut茅ntica raz贸n para no conciliar sue帽o en el fan谩tico, es una idea que no s贸lo compete a los grados de ignorancia, sino que forma parte de la condici贸n humana misma, y es, que la ignorancia es una condici贸n combatible, tolerable, aceptable y tratable, lo que la ignorancia no puede ser nunca es erradicada. Toda persona por m谩s especializaci贸n que tenga sobre un tema o un 谩rea es siquiera capaz de poder abarcar todas las instancias de conocimiento sobre el 谩rea en cuesti贸n (ni que pensar respecto de quien se carga al hombro la fantas铆a de poder saber sobre todo), de ah铆 se alude al conocimiento "general", que de ninguna manera es "total"; y se debe al tiempo de vida mismo de cada persona respecto de lo que puede dedicar a conocer sobre algo, incluso habi茅ndose hecho un experto, siempre habr谩 aspectos desconocidos y sin contemplar. De hecho, hay muchas preguntas que los cient铆ficos m谩s renombrados y expertos a煤n no han sabido contestar respecto de muchas cosas, y que como en tiempos pasados, muchos de los que fueron en su momento misterios para la humanidad, se han podido resolver reci茅n al cabo de siglos y hasta un milenio o dos. Con lo cual, parte de lo cient铆fico se trata de aceptar la ignorancia como la verdadera constante, se puede combatir, se puede alterar el grado, pero no la condici贸n, y de eso se trata el esp铆ritu cient铆fico y curioso. No de seguridades, sino de m谩s incertidumbre por obtener m谩s evidencia al respecto, no de lo c贸modo y lo confortable, sino de aquello que pueda molestarnos pero que con la evidencia suficiente debamos aunque sea moment谩neamente aceptarlo. Quien se atreva entonces, a ingresar al bosque de lo incierto y lo curioso, bienvenido sea, quien prefiera la comodidad, que contin煤e con los folletos de auto-complacencia. El conocer es para valientes, el cobarde es quien se auto-enga帽a.

Mat铆as Cajal Garc铆a y Lucas Cianfagna.-