lunes, 21 de noviembre de 2016

Genealog铆a ontol贸gica: subjetividad y libertad


"S贸lo es digno de libertad quien sabe conquistarla cada d铆a." Fausto.-

El proceso por el cual la subjetividad se ha construido en el Occidente Moderno es harto complejo, del cual Foucault ha tratado de establecer la sucesi贸n de discontinuidades -como le gusta llamar- que explican de alguna manera la construcci贸n de subjetividad en las pr谩cticas sobre uno mismo. En estas pr谩cticas, Foucault ha demostrado entre otras cosas, que que aquellos valores hel茅nicos que en sus comienzos ten铆an que ver con la tradici贸n socr谩tico-plat贸nica de gnothi seauton y de ocupasi贸n de s铆 que hab谩n comenzado como una afirmaci贸n de s铆, una definici贸n de s铆 a partir de reconocerse parte de la naturaleza, que le es heredada, y que por tanto, tiene la voluntad de constituir verdad a partr de la participaci贸n en la realidad; hab铆an terminado por volcarse hacia algo opuesto que de alguna manera pretend铆a sostener la misma base incurriendo en una contradicci贸n de base, que tiene que ver con la auto-renuncia de s铆, negaci贸n de s铆, y hasta el sacrificio s铆. En esto se refiere al per铆odo entre el cristianismo primitivo, luego las pr谩cticas mon谩sticas y por fin la constituci贸n moderna de subjetividad que busca auto-negarse, lo lleva a una conclusi贸n de que se ha elegido perderse ante corrientes fatales y pasivas.

En una circunstancia recuerdo en una reuni贸n p煤blica, a un Fulano que dec铆a promover y querer hacer resurgir la amplia aceptaci贸n de la escuela tomista, alegando que "el realismo parte de la realidad, y que la realidad parte de Dios, no de los hombres". M谩s all谩 de mi carcajada mezclada con verg眉enza ajena, no es un tema menor el de la escuela tomista y su influencia sobre la construcci贸n de subjetividad, sobre todo desde el 谩mbito de la reflexi贸n ontol贸gica, lo tragi-c贸mico ser铆a entonces ver qu茅 papel ocupa respecto de aquello que parec铆a haber desplazado a dicha escuela, es decir, aquellas escuelas que desplazaron el tomismo. Veamos, en primer lugar existe de parte del tomismo una preocupaci贸n por diferenciar esencia de existencia, lo cual ya conlleva un error de base en cuanto a reivindicaci贸n de una filosof铆a sobre Arist贸teles, puesto que para el fil贸sofo tal distinci贸n no tiene sentido alguno, ya que por ejemplo, la potencia y el acto se justifican desde la materia hacia lo inmaterial, mientras que el tomismo considera la potencia como una pre-existencia esencial individualizada, y a su vez, esa individualidad es sostenida por Arist贸teles s贸lo en el 谩mbito de la materia. En segundo lugar, la existencia es brindada 煤nica y exclusivamente por Dios, pero la esencia se define tambi茅n a partir de Dios, con lo que -y esto es muy bien explicado por Evola- termina siendo tal distinci贸n una cuesti贸n de definici贸n a partir de lo que se nombra y respecto a qu茅 se nombra, lo que significa que no conforme a intentar dar una distinci贸n que para el mismo Arist贸teles era absurda, sino que incluso esa distinci贸n no apunta sino a justificar una misma cosa. En tercer lugar, la contradicci贸n establecida entre las Sagradas Escrituras y la filosof铆a de Arist贸teles, tratando de conciliar ambas, por ejemplo, cuando se comprende la contingencia y distinci贸n s贸lo en el 谩mbito material (para Arist贸teles) y luego para las escrituras los 谩ngeles y almas desencarnadas que pertenecen a formas puras, terminan siendo sostenidas de manera sutil o en m铆nima relaci贸n a la materia, lo cual para Arist贸teles significar铆a que estos como formas puras pertenecen a las identidades simples, mientras que para las Escrituras, aquello que pertenece de alguna forma al mundo de la materia es mera creaci贸n, lo cual explica la contradicci贸n entre el tomismo y su intento obstinado por conciliar dos tipos filos贸ficos esencialmente diferentes como lo son la teolog铆a cristiana y la filosof铆a aristot茅lica. El tomismo entr贸 as铆 en su propio dilema: o se dedicaban a mantener las antinomias irreconciliables e irracionales de base, pese a todo, o encontrarse superados por la insociabilidad entre fe y raz贸n. Por supuesto que han optado por la primer opci贸n, la reacci贸n de aquel Fulano que presenci茅 lo resume, dejando ver con lo expuesto, que el tomismo no es m谩s que un intento desesperado por racionalizar los dogmas, en lugar de juzgar los dogmas por su racionalidad.
¿Cu谩l ser铆a entonces la relaci贸n entre la escuela tomista y lo que le sigui贸? En primer instancia, este problema de base, los anti-tomistas lo trataron de formular no teniendo 茅xito a pesar del rigor, por todas las calificaciones y acusaciones de herej铆a habidas y por haber, siendo en realidad, la Reforma la que pudo dar el salto cualitativo, no de agrado por supuesto, aunque el camino trazado no fue por ellos, sino que continu贸 siendo hecho por el tomismo, que aunque parezca extra帽o, marcar铆a el proceder positivista del siglo XVIII en adelante e inclusive de los sistemas racionales metaf铆sicos, hacia una metaf铆sica est茅ril. Para explicar esto, hay que volver a mencionar c贸mo se dio el presupuesto del "objeto", el cual a pesar de estar en una posici贸n anti-t茅tica, guardaba la misma coherencia que el "concepto" en la idea racionalista dogm谩tica. El concepto o el objeto equivalen a aquel contraste absoluto entre dos supuestas realidades, marcando la verdadera como aquella donde se encuentra Dios, ahora bien, esa 煤nica conexi贸n con esa realidad verdadera existe s贸lo y 煤nicamente a partir del objeto o el concepto, dependiendo de la escuela. Nuevamente, el hombre se vuelve a plantear como apartado de la realidad, por ende tambi茅n de su conformaci贸n, no siendo m谩s que un instrumento existencial de una realidad que lo ha de superar. Por otro lado, al hacer esto se est谩 disgregando a la persona de toda su integraci贸n, su pensamiento separado de una realidad con la que se relaciona, y luego, de la propia voluntad de interceder en ella, que como dije antes, genera un individuo aislado, con un razonar mutilado y con una impotencia absoluta. El error de base all铆 que se arrastr贸 como si se tratase de un silogismo matem谩tico -yendo a Arist贸teles en serio-, es el de confundir la realidad con una falsedad a priori de la cual no tenemos certeza, mientras que el presupuesto creado por el racionalismo como 煤nico mediador se comprende como aquello que es 煤nicamente verdadero, es decir: la realidad se presume como ilusoria, pero el presupuesto con el que artificialmente me aislo y uso de conexi贸n, es lo verdadero. Este sue帽o dogm谩tico del cual Kant afirma despertar y el empirismo por otro lado, son superados por este autor mediante la fundaci贸n de la escuela germana del Idealismo.
El Idealismo, parte como una rebeli贸n del hombre contra aquella realidad externa que lo quiere resolver de manera anticipada, pero con Kant empieza siendo inicialmente un Idealismo limitado, porque se puede moldear el objeto, pero no la realidad, aquello ya viene dado independientemente de la voluntad. Pero no conforme a eso, se cometen otros dos atropellos a la voluntad humana: por un lado, se considera que lo que se conoce pertenece puramente a lo emp铆rico o sensorial, mientras que lo noum茅nico o 谩mbito metaf铆sico es s贸lo pensable, y por otro lado, plantear el "en s铆" que constituye la gran impotencia de conocer admitida por Kant, de lo cual s贸lo tenemos pista nuevamente por el objeto. Fichte va a tratar de conciliar ambos planos, estableciendo que la consciencia no tiene justificaci贸n externa, tratando de brindar una cuota de libertad al asunto, e incluso brindando una nueva justificaci贸n de la subjetividad a partir de la interacci贸n, el problema, es que aquello iba a estar dirimido en 煤ltima instancia por aquello que iba a sintetizar la interacci贸n entre el Yo y el No-Yo, lo cual le iba a dejar el campo abierto a Hegel. El fil贸sofo del Zeitgeist habr铆a propuesto una libertad capaz de conocer de manera metaf铆sica, pero cuya interacci贸n quedar铆a cancelada a partir de entender la sucesi贸n de hechos como si poseen una racionalidad propia, lo cual brinda el car谩cter totalmente contemplativo que vendr铆a nuevamente a traicionar el postulado idealista.
Curiosamente, quienes m谩s han sabido proponer un idealismo, criticando el idealismo vigente e intentando hacer otra cosa, fue desde el existencialismo de Kierkegaard y Nietzsche, al poner sobre la mesa la farsa de la metaf铆sica est茅ril constru铆da en relaci贸n con la subjetividad moderna que ha llegado luego de todo lo anterior. Estos autores dieron un radical giro subjetivo hacia la capacidad creadora en base a crear valor, no negando el mundo, ni estableci茅ndose como descubridores de una racionalidad escondida en las cosas, sino entendiendo esta racionalidad como lo que nos lleva a significar las cosas en su proceder ling眉铆stico, lo cual vendr铆a a restituir la integraci贸n del individuo con su realidad en cuanto a la creaci贸n e interacci贸n con la misma, revisando las ra铆ces ontol贸gicas de la moral, de lo absoluto y de la misma teolog铆a como fundante de las filosof铆as seculares. Evola continu贸 este legado yendo algo m谩s lejos en su b煤squeda arqueol贸gica de ra铆ces orientales en la filosof铆a occidental que encontr贸 en gran medida en el Idealismo germ谩nico, y a partir de las cuales, brind贸 su propuesta combinando los elementos esenciales del idealismo sin contaminaci贸n, en conjunto con la cr铆tica existencial y el tantrismo hind煤, re-definiendo la ontolog铆a, as铆 como la forma de entender la filosof铆a y la ciencia misma, que parec铆an distanciadas por estas brechas racionales. En esto, Evola brind贸 un car谩cter positivo a la filosof铆a, tendiente hacia lo activo y la afirmaci贸n, y tambi茅n retomando la vieja e infalible tradici贸n neo-plat贸nica que supo contener los elementos hel茅nicos unificados en una s贸la escuela, principalmente de Plotino, quien supo encuadrar mejor todo ello, y brindando una a煤n implacable actualidad de aquellos preceptos plat贸nicos, los direccion贸 hacia una filosof铆a afirmativa. Explicando el concepto de potencia que hab铆a sido formulado por el Idealismo germ谩nico anteriormente, pero rectific谩ndolo hacia un car谩cter positivo y hasta brindando una gran conciliaci贸n entre la actividad filos贸fica y la ciencia. La definici贸n de potencia refiere a la posibilidad de llevarse a s铆 misma al acto, por tanto no posee una justificaci贸n exterior, y en esto hay una fuerte similitud o semejanza con el concepto de lo Uno de Plotino, de lo cual no se puede hablar sino an谩logamente, porque no puede ser definido m谩s all谩 de su propia demostraci贸n. Con la potencia ocurre lo mismo, aquella no puede ser jutsificada m谩s que en la realizaci贸n propia del acto, es decir, cuando se realiza a s铆 misma, y aquello comprende la fuerte reconciliaci贸n que posee esta filosof铆a afirmativa con respecto a la ciencia, en que al ser la potencia la posibilidad de llevarse al acto a s铆 misma, la pre-existencia de hechos no se explica por m茅todos supersticiosos y delirantes, sino exclusivamente en el car谩cter positivo que tiene la potencia, ya que al demostrarse s贸lo en el acto, siempre se estar谩 hablando de pre-existencia una vez consumado el acto, lo cual no deja espacio para la especulaci贸n ni el chantaje. Aquella posibilidad de concretarse a s铆 misma en acto, define la potencia como una instancia infinita y no menos real, ya que la posibilidad de que algo pase existe desde siempre, con la salvedad de que adquiere un significado substancial cuando por fin se concreta.
Lucas Cianfagna.-

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